
Las ilustraciones de Mª Jesús Alcarria (Ami)
PRESENTACIÓN EN SAN LORENZO DE EL ESCORIAL
"Cada alma que encarna está ligada a los otros, ya sabes que todos somos uno y así cuando uno avanza el resto avanzamos. "
(Morir o nacer al otro lado, Susana Rubio).
PRESENTACIÓN EN LAS NAVAS DEL MARQUÉS
Artículo de "ElNaviero.com" (por Juanjo Vilar)
Cinco minutos tarde y ya
está la sala llena. En el antiguo Hogar de los Vencidos, antiguo Colegio,
antiguo Centro de Salud y ahora Edificio Multiusos donde varias asociaciones
tienen su sede, veinte personas atienden con expectación la charla de Susana
Rubio
Funcionaria madrileña hasta 2003, acaba de publicar
"Morir o nacer al otro lado", un libro en clave de humor para enfocar
de modo amable el paso de la muerte. Susana, de niña, se vio marcada por una
experiencia de su abuela. Contaba cómo en la cama del hospital comenzó a
elevarse y desde arriba se observaba a sí misma rodeada de médicos y enfermeras
para recuperar a la vida. Ella, ante la paz que sentía en ese momento, quería
irse, pero alguien allí arriba la dio a elegir marcharse o quedarse con sus
nietos. La abuela vivió otros 36 años, disfrutando y haciendo disfrutar cada
momento a su familia. Murió cantando, cuando ella quiso, nos cuenta Susana.
Afirma que todas las noches hacemos lo mismo que al morir:
salimos del cuerpo y vivimos otras experiencias. "Un cordón de plata nos
une a la vida y nos devuelve a la Tierra al despertar, ese cordón se rompe al
momento de morir".
También nos cuenta que hay muchas personas que por el miedo a
la muerte se privan de la vida. Otros por cuestión de fe lo tienen resuelto y
creen en la otra vida.
El libro habla, en clave de humor, del tránsito, cuando comenzamos a flotar mientras el cuerpo se queda aquí. Cree que ese tránsito habría que enseñarlo en las escuelas y no sobreproteger tanto a los niños. Explica que mucha gente dice haber visto una luz al final de su existencia y algunos haber vuelto. Allí al final del túnel esperan nuestros seres queridos, que, igual que nos alegramos en la Tierra cuando alguien nace y lo recibimos con alegría, también se alegran por volver a vernos. Allí desaparece el sufrimiento, la tristeza, el dolor y el miedo.
El libro habla, en clave de humor, del tránsito, cuando comenzamos a flotar mientras el cuerpo se queda aquí. Cree que ese tránsito habría que enseñarlo en las escuelas y no sobreproteger tanto a los niños. Explica que mucha gente dice haber visto una luz al final de su existencia y algunos haber vuelto. Allí al final del túnel esperan nuestros seres queridos, que, igual que nos alegramos en la Tierra cuando alguien nace y lo recibimos con alegría, también se alegran por volver a vernos. Allí desaparece el sufrimiento, la tristeza, el dolor y el miedo.
Nos explica Susana qué considera como Juicio Final, que no es
colectivo sino individual según sus palabras. "Nosotros volvemos a pasar
por toda la historia de nuestra vida y vemos lo que hemos hecho y lo que aún
nos falta por hacer. Llega el descanso del cuerpo -llamémoslo cielo- donde
compartimos con los seres queridos espacio y tiempo. Pero el alma quiere volver
a la Tierra porque sabe que tiene lecciones pendientes. Una y otra vez volvemos
aquí, a aprender. Sobre todo a aprender a amar incondicionalmente. El ser
humano, a pesar de lo que vemos en los telediarios, cada vez es más perfecto,
evoluciona hacia el amor. Vida tras vida va aprendiendo y
perfeccionándose".
La serenidad dulce pero tajante de Susana convence y
sentencia con frases como "Si eres responsable de crear un drama eres
capaz de solucionarlo", o "Todo es un juego, la muerte no es
dramática. La vida es una escuela. Vivimos muchas vidas y en cada una de ellas
vamos aprendiendo nuevas asignaturas". "Pactamos arriba lo que nos
sucederá abajo, pero aún así abajo podemos elegir caminos diferentes en la
vida".
Cuando dormimos el cuerpo físico descansa aunque el cuerpo
mental sigue haciendo funcionar los órganos vitales. Esto sucede abajo,
mientras que arriba nuestro cuerpo emocional vive nuestros sueños crean una
realidad para que el cuerpo espiritual viaje y se una al cuerpo físico antes de
despertar.
Nos cuenta Susana que el infierno es una creación mundana
para meternos miedo y controlarnos. "Si creemos en un Dios que es
maravilloso no nos puede entrar en la cabeza que Él planifique una vida de desgracias.
Es algo que depende de nuestro aprendizaje, que pactamos antes de volver a la
Tierra de nuevo.
Lo importante es vivir el "Ahora",
agradecer lo que tenemos, que no significa conformarnos porque somos creadores
de nuestras múltiples vidas. Para acabar, antes de recibir un merecido aplauso
deja claro que no estamos ni preparados ni educados para dejar partir a los
seres queridos. Puede ser egoísmo. Mientras ellos ya quieren irse les agarramos
con nuestros sentimientos para no perderlos, sin darnos cuenta de que al día
siguiente de morir siguen estando ahí, en nuestra mente, en nuestros recuerdos.
PRESENTACIÓN EN NAVALPERAL










